martes, 20 de diciembre de 2011

Adiós..

- Dijiste que me querías. ¿Era mentira? El naufragio en sus ojos fue peor que el del Titanic. + No, claro, pero... - Lo dijiste. Después de una larga pausa le repitió lo mismo: + Lo siento. Lo sentía. ¿Qué sentía? ¿Haberle dicho que la amaba? ¿Haber empleado tantos días para conquistarla, convencerla, enamorarla? ¿Dejarla inesperadamente justo cuando ella creía que habían superado las primeras barreras del amor? ¿Arrastrarla a toda aquella locura de la que ahora no sabía como escapar? La persona a quién había confiado todos sus sueños, sus esperanzas, su propia vida, de pronto le decía que todo había terminado. Que lo sentía. Y que adiós

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